PostHeaderIcon ¿Nuestros automóviles? Los fósiles*

Compartimos la traducción al español del artículo “¿Nuestros automóviles? Los fósiles” de Michel Serres, publicado por primera vez en la edición especial de mayo-junio de 2008 de la revista Science et Vie.   

Michel Serres es un filósofo frances nacido en 1930 que apoya el interés de colectivos urbanos para promover el uso de la bicicleta y que entre varios temas sobre los que escribe se incluyen la ética y política de la ecología así como la formas en que experimentamos la tecnología. Los textos de Serres no han sido tan difundidos y traducidos como los de otros filósofos franceses de su generación pero merecen mucha atención por su relevancia actual. Es probable que la traducción de Karen Villanueva que compartimos a continuación sea la primera al español de este artículo.

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El cámbrico – hace 500 millones de años vio surgir, en los seres vivos unicelulares más suaves, partes duras: una especie de placas calizas multicelulares. Aparecieron poblaciones vestidas con techos cuya dureza protegía sus partes blandas: moluscos con conchas caladas, armadas de insectos cubiertos de quitina, saurios y reptiles decorados con escamas… 

Cientos de millones de años después surgirían especies suaves cuya anatomía sería exactamente inversa a la dureza anterior. Piel, pelos, plumas, pelusas…, todas las partes maleables saldrían lentamente de esas cáscaras cristalinas o de esas conchas calizas y se convertirían a veces, en el interior, en huesos, cartílagos y esqueletos. Así, nuestro cuerpo supo, a la larga, volverse suave por fuera y duro por dentro. Pero nosotros, hasta ahora, con nuestras manos solo podemos fabricar lo duro por fuera y suave por dentro, a la imagen y semejanza de esos vehículos de acero que nos rodean. Todo ocurre como si nosotros solo fuéramos capaces de modelar fósiles arcaicos…

Miramos pasar vagones y locomotoras, camiones y automóviles, funcionar grúas y hormigueras, montar plantas y fábricas… todos suaves por dentro y de acero por fuera. Vemos desfilar – colisionando a veces mortalmente – millones de fósiles, revestidos de corazas como los crustáceos, moluscos, artrópodos, insectos y saurios… Nuestros automóviles parecen al mismo tiempo, animales conservados o fósiles y las armaduras de guerreros prehistóricos.

¿Cuándo sabremos producir técnicas suaves a la imagen de nuestro cuerpo? Lo suave emergerá todo naturalmente de nosotros cuando nuestras técnicas se abran al mundo en lugar de combatirlo… Una excepción a ello: nosotros supimos, una vez, fabricar, con nuestras manos, una máquina tan soberana que se denomina desde su nacimiento “la pequeña reina”. Una máquina que por primera vez en la evolución comparada de la vida y de las técnicas, no nos protege de su coraza sino al contrario, mima la intimidad de los huesos dejando nuestra piel desbordar hacia el mundo. Brazo sobre el manillar, manos apretando los frenos o las manijas, trasero sobre el asiento, mis piernas se posan fuera del cuadro. Mi cuerpo envuelve, domina, viste, rodea mi bicicleta, así la vuelvo esqueleto interno de mi cuerpo rodante.

Pasando de la era primaria a la cuaternaria, realmente moderna, la bicicleta se anticipa millones de años a los otros vehículos, inimaginablemente arcaicos. Nos sorprende en general que, algunos años después de la bicicleta, invenciones “miríficas” como los automóviles hayan aparecido. ¡Desengañémonos! La bicicleta en realidad surgió cientos de millones de años después que el automóvil. Ella mamífero, él insecto o crustáceo…

Traducción de Karen Villanueva García-Dyer**.

*Texto tomado de velocitoyen.org

** Agradecimiento a Karen Villanueva por la traducción del texto "Nos automobiles? des fossiles" de Michel Serres.

Ultima actualización (Jueves 25 de Febrero de 2016 13:14)